REPUBLICANOS ESPAÑOLES EN SACHSENHAUSEN

Información del campo

Estaba ubicado en la población de Oranienburg a unos 40 km al norte de Berlín. Su inauguración se produjo unos días antes del inicio de la Guerra de España y en las semanas previas a la celebración de los Juegos Olímpicos de Berlín, el 12 de julio de 1936, llegando a funcionar bajo la administración del régimen nazi hasta 1945.

La importancia de Sachsenhausen no solo radica en su proximidad a la capital, sino como un modelo a seguir por los demás campos del régimen, al tener una escuela de comandantes, la Central de Inspección (IKL), desde donde se coordinaban todas las directrices para el resto de los recintos concentracionarios. Por Sachsenhausen llegaron a pasar entre 1936 y 1945 alrededor de 200.000 prisioneros (incluidas alrededor de 4.000 mujeres), de los que se sospecha que murieron más de 45.000 a causa de malnutrición, enfermedades, ahorcamientos, fusilamientos y en la cámara de gas construida en 1944.

En sus alrededores había importantes fábricas, donde los prisioneros trabajaron como mano de obra esclava para la industria bélica alemana. El campo fue conocido por sus prácticas de exterminio, con la perpetración de asesinatos masivos de prisioneros de guerra soviéticos capturados en el frente ruso, y por llevarse a cabo, durante años, la mayor operación secreta de falsificación de moneda (libras esterlinas y dólares) llamada “Operación Bernhard”, realizada con mano de obra judía y con el objetivo de minar la economía de los aliados. Con el avance del ejército soviético sobre la capital alemana, el campo fue liberado por una unidad polaca del Ejército Rojo el 22 de abril de 1945.

La mayoría de los republicanos deportados a Sachsenhausen llegaron desde Compiègne a partir de enero de 1943. Aun así, en los registros del campo queda constatado que en 1941 ya había presencia española en el campo, concretamente la de un republicano, llamado Pedro Arroyo Navarro, internado el 14 de junio y del que no quedó información de su destino. El 20 de octubre de 1942, llegaron al campo 6 españoles más, originarios de Sevilla y alrededores. Eran trabajadores forzados en una fábrica de neumáticos en Hannover que fueron internados en el campo como represalia por actividades de sabotaje.